Cómo darse de baja de autónomo. Proceso y tramitación necesaria
Baja autónomos

Emprender es una de las decisiones más importantes que una persona puede tener. A menudo, poner en
marcha nuestro propio negocio conlleva darse de alta en el régimen de autónomos para justificar los
beneficios y cumplir con el resto de obligaciones fiscales que supone esta apuesta laboral. Sin embargo,
hay ocasiones en las que el rumbo de estos proyectos cambia, bien porque no han ido como se esperaba, o
porque se ha encontrado una opción mejor trabajando por cuenta ajena.
En estos casos hay que saber cómo darse de baja como autónomo para evitar seguir pagando impuestos
sin necesidad, o tener una vinculación con Hacienda que pueda dar problemas en el futuro. Pero,
siguiendo cada uno de los pasos adecuados, este trámite se podrá realizar sin problema.

Motivos para darse de baja como trabajador autónomo

Darse de baja como autónomo no implica necesariamente que el proyecto empresarial haya ido mal,
aunque sin duda este es uno de los motivos. Estas son varias de las causas más habituales que suelen
llevar a esta decisión:


-Jubilación. Acabada la vida laboral, es el momento de extinguir las obligaciones fiscales que conlleva el
régimen de autónomo. Hay que recordar que es incompatible cobrar la prestación por jubilación, con el
mantener una actividad económica que suponga beneficios (salvo algunas excepciones como el cobro por
derechos de autor en un libro).
-Invalidez. Del mismo modo que es incompatible cobrar una prensión por jubilación, al tiempo que se
siguen obteniendo beneficios económicos de una actividad, las prestaciones que se conceden, una vez
reconocida la invalidez también lo son. Por ello, habrá que darse de baja como autónomo si no se quiere
encontrar con esta situación.
-Quiebra. Si el negocio no ha alcanzado los objetivos, y se llega a la quiebra, es obvio que quien lo abrió
ya no querrá seguir pagando los correspondientes impuestos. Por ello, una vez que se declare esta
situación, habrá que tramitar la baja como autónomo para dar por finalizado este proyecto y, con ello, las
correspondientes obligaciones fiscales.
-Vacaciones. Algunas personas prefieren evitar seguir pagando los impuestos correspondientes a su
actividad como autónomo durante épocas en las que no ejercen como tal, como por ejemplo las
vacaciones. Una vez finalizado este tiempo, habrá que volverse a dar de alta.

Requisitos para darse de baja como autónomos

Antes de darse de baja como autónomo es muy importante atender a la situación de nuestra actividad
económica. Lo más importante es revisar que no se tiene ninguna deuda con Hacienda, ni con la
Seguridad Social, así como estar al corriente de pagos con proveedores, y asegurarse de que se hayan
prestado los servicios, o dado los productos, a aquellos que hayan pagado por los mismos.
Aquellos autónomos que hayan realizado labores de administradores de sociedades o cotizado más de un
año la prestación por cese de actividad tendrán que realizar una escritura pública en la que den todos sus
motivos para tomar la decisión.
Es muy importante que presentes tu baja del régimen de autónomos en la Seguridad Social en los tres días
naturales posteriores a la presentación del Modelo 036 o 037 en la Agencia Tributaria, ya que su retraso
puede suponer que la Administración pueda obligar al pago de la correspondiente cuota hasta la fecha
efectiva de baja, además del coste de una infracción.
El plazo para darse de baja como trabajador autónomo es de tres días naturales desde la fecha efectiva de
la baja. Sin embargo, es posible solicitar la baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos
(RETA) antes de poner fin a la actividad económica, lo que nos deja 60 días de antelación.

Cómo tramitar la baja de autónomos

En los últimos tiempos las nuevas tecnologías han permitido a los trabajadores darse de baja como
autónomos de manera online. Si decides apostar por esta opción, estos son los pasos que tendrás que dar.

Baja de autónomo en Hacienda

Es el primer paso que hay que dar a la hora de darse de baja como autónomo. Para ello hay que acudir a la
web de la Agencia Tributaria y rellenar los modelos 036 o 037, en su versión simplificada. Una vez se hayan rellenado los correspondientes datos, hay que prestar atención a las siguientes casillas: 150 (baja en
el censo de empresarios, profesionales y retenedores), 151 (cese actividades empresariales y
profesionales) y 152 (fecha de cese de actividad, que puede ser posterior a la solicitud de baja en
autónomos).

Baja de autónomos en la Seguridad Social

Para este paso es necesario tener un certificado digital ya que en caso contrario tendrás que ir en persona a
la sede de la Tesorería General de la Seguridad Social. En caso de que poseas dicho documento
acreditativo online, será tan fácil como acceder al portal de la Seguridad Social y seguir la ruta hasta la
solicitud de baja en el Régimen Especial de Trabajadores por cuenta propia o autónomos.
Para ello tendrás que rellenar el modelo TA0521, en donde tendrás que indicar: código IAE de la
actividad que desempeñas, fecha efectiva de fin de actividad (debe ser la misma que se expuso en el
modelo 037) y la provincia en la que se desarrolle la actividad.

Baja de autónomos presencial

En el caso de que decidas acudir de manera física a tramitar tu baja de autónomo, tendrás que seguir los mismos pasos.
Es decir, primero tendrás que realizar los trámites pertinentes en Hacienda y después en la Seguridad
Social. Esta decisión se recomienda, en especial, para quienes tributen bajo un régimen especial o tengan
un local en el que desarrollen sus actividades ya que se requiere un mayor papeleo.
En cualquier caso, tanto si te decides por la vía online como por la presencial, te aconsejamos contar con un
buen asesor que te asegure no perderte en el mar de trámites que se te exigirán.

Consecuencias tras la baja de autónomos

La primera consecuencia tras la baja de autónomo es que ya no podrás desempeñar ningún trabajo por
cuenta propia en esta situación. Por lo tanto, cualquier actividad como freelance quedará prohibida (al
menos, legalmente), mientras no te des de alta de nuevo. Esta es la principal contra que encontrarás tras
todos estos trámites.
Por el contrario, ya no tendrás que hacer frente a los costes que tiene trabajar como autónomo (cuota, y
demás obligaciones fiscales). Algo muy interesante si decides cerrar tu negocio durante unas vacaciones,
no obstante recuerda que no podrás beneficiarte de las ayudas que ofrece este régimen financiero mientras
dure esta situación, como puede ser la tarifa plana o las bonificaciones para menores de 30 años.
Tampoco será posible deducirse los gastos vinculados a la actividad económica desarrollada. Por ello, los
costes que se encontrarán al reanudar la actividad como autónomo supondrá un gran cargo que harán que
la persona que se planteaba esta decisión, ahora mire con recelo la misma (en especial si piensa regresar a
su rutina laboral por cuenta propia en el futuro).
En cualquier caso, contar con un buen asesor te ayudará a decidir cuál es la mejor opción.

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